Poemas de Gòngora

Pintura de Jean Antoine Gros que representa la huída de Acis y Galatea
Como no hay mejor forma de conocer a un poeta que leer sus poemas, aquí os dejo unos cuantos del principal representante del culteranismo Barroco, el cordobés Luis de Góngora, capaz de crear mediante la palabra todo un mundo de belleza hiperbólica y deslumbrante, llena de ecos clásicos, en contraste con lo burlesco, lo monstruoso o lo vulgar... Más barroco, no se puede ser.

De entre sus poemas menores (y con menores nos referimos sólo a su extensión, no a su calidad o importancia) os propongo:
  • Mientras por competir con tu cabello: soneto en el que recrea "a lo barroco" el mismo tema que el famosísimo Soneto XXIII de Garcilaso ("En tanto que de rosa y azucena"): el tópico clásico del Carpe Diem concretándose en la descripción de la belleza de una joven a la que se invita a disfrutar de ella antes de  que el tiempo la deshaga. El tremendo contraste entre la belleza hiperbólica y deslumbrante que nos describe Góngora, y las imágenes de la vejez, la destrucción y la muerte de los tercetos, revelan ya el pesimismo y desengaño que no aparecía en la bella expresión serena de Garcilaso, mucho más sencillo además en cuanto a la expresión. Es otro tiempo. Es otra época.
  • La dulce boca que a gustar convida: otro soneto desengañado, este en cuanto al amor. Es un aviso a los enamorados que tras ese amor tentador, que invita a la felicidad y al disfrute, se esconde una serpiente venenosa: la del sufrimiento inevitable, que es lo único que quedará. Todo esto, expresado con la belleza y la dificultad del culteranismo: hiperbatos, adjetivación, metáforas, alusiones mitológicas (el garzón de Ida es Gamínedes, que sirve néctar a los dioses; Tántalo fue un personaje condenado a sufrir hambre y sed eternas en un jardín lleno de frutos y agua que se le escapan en cuantova a cogerlos...).
  • La más bella niña... Precioso poema de aire popular (el uso del estribillo, la voz femenina hablándole a las olas del mar...) que recrea un tema muy frecuente en la poesía tradicional: la joven que sufre porque su enamorado se va a la guerra, En su aparente sencillez se esconden todos esos recursos que hacen tan bella la expresión: metáforas, comparaciones, hipérbatos, adjetivación, preguntas retóricas....
  • ¡Que se nos va la Pascua, mozas!: Otra letrilla de aire popular que recrea, de nuevo, el tópico clásico del Carpe Diem, con los contrastes típicos del barroco (la juventud y la vejez, la belleza y la decadencia, la ilusión y el engaño, las jóvenes y las viejas), y el pesimismo por el paso del tiempo que convierte todo lo bello en engañoso.
  • Ande yo caliente... Letrilla en la que de nuevo encontramos contrastes (sobre todo, entre lo culto y lo popular, lo sublime y lo cotidiano, lo refinado y lo vulgar) para expresar otro tópico clásico: el menosprecio del mundo y el elogio de la vida sencilla.

Por último, os dejo dos estrofas de uno de su  poemas mayores, la Fábula de Polifemo y Galatea, para qué comprobéis en qué consiste la dificultad, la oscuridad y el retorcimiento del culteranismo extremo de su última etapa. Por supuesto, os dejo aclaraciones y un enlace a  la explicación de estas estrofas, que de otro modo serían incomprensibles. A pesar de que ya en su momento Góngora fue criticado por esta oscuridad, él se mostraba orgulloso de ser poeta para pocos: aquellos que demuestran su misma inteligencia y cultura, imprescindibles para escribir algo así.

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