Fabricando palabras: propuesta-concurso


La creación de palabras nuevas (llamadas "neologismos") es una constante en el funcionamiento de la lengua. Es lógico: la lengua es un medio de comunicación que responde a las necesidades del contexto en que se usa, a las que ha de adaptarse, y cuando cambia algo en el contexto, enseguida surge la necesidad de una palabra que lo nombre. 

Por eso no es extraño que en estos tiempos de cambios vetiginosos asistamos a la aparición de un montón de palabras nuevas (al margen de los préstamos que tomamos de otras lenguas) que explotan los procedimientos morfológicos (y no morfológicos) de creación de palabras que estudiamos. Y así, utilizando la derivación, la composición (culta o no) o la pararíntesis han surgido palabras como pagafantas, notitis, partidocracia, vigorexia, tanorexia,emotIcono, telebasura, telerrealidad, perroflauta, yayoflauta, hipijo, docudrama, internauta, poligonero/a, tuitear o ninis. Y usando procedimientos regresivos (aquellos que forman palabras nuevas quitándole parte a otras) han surgido términos como profe, mates, finde, chonis o hacer un simpa.

Pero uno de los procedimientos más fructíferos  son sin duda las siglas (y en esto se nota también la influencia del inglés, que utiiza esta técnica de forma abundantísima). Y si Dámaso Alonso ya les dedicó un poema a mediados del siglo pasado, creyendo que el XX era el "siglo de las siglas", seguro que cambiaría de opinión si levantara la cabeza y viera cómo utilizamos nuestros PCs, con o sin ADSL, buscamos una WIFI para conectar nuestro móvil, guardamos lo que nos interesa en un USB,  y nuestra música en un MP3 (ya casi no usamos CDs, ni DVDS para ver pelis). No leemos libros, sino PDFs,  hasta los JASP terminan sus SMS con un tqm... y seguramente, si consiguen trabajo, algún día sufriran un ERE, por lo que a lo mejor se animan a montar una PYME, con el sueño de llegar a ser de los que ocupan siempre la zona VIP independientemente de su sangre azul o roja, que ahora lo que importa es el ADN.

Y como procedimiento creativo que es, la formación de palabras nuevas es también un recurso literario utilizado siempre por los más audaces, empezando por la obra  más importante de nuestra literatura, el Quijote, en el que Cervantes crea vocablos como palabras andantescas, gente escuderil, asendereado caballero, semidoncellas, hechiceresca o cebolluda y hace que Sancho Panza vaya montado asnalmente. Pero su gran creación fue sin duda el baciyelmo ,con el que el propio Sancho zanjaba la discusión sobre si lo que su amo llevaba en la cabeza era el Yelmo de Mambrino (como el creía) o la bacía que el barbero decía que era suya. Toda una filosofía, relativista y perspectvista, se escondía en la creación de esa palabra: las cosas no son lo que son por sí mismas, sino lo que alguien las considera.

  Quevedo en el XVII, para criticar el tamaño de una nariz, creó términos como "naricísimo" o "archinariz", y salpicó muchos de sus textos satíricos con este tipo de creaciones que aprovechaban genialmente, con el ingenio que solo él tenía, las posibilidades morfológicas de nuestro idioma. Por ejemplo, se burló de un marido engañado hablando de protocuerno, de una mujer de avanzada edad y poco agraciada llamándola protovieja, de la miseria de su clérigo-cervatana llamándole archipobre y protomiseria, llamó marivinos (a partir de "mariposa") a los mosquitos del vino y libropesía  (a partir de "hidropesía") a la "sed de libros".

A finales del XIX y principios del XX, el creador del Modernismo, el nicaragüense Rubén Darío, creó en sus textos palabras como ritmar ("dar ritmo""), canallocracia o pitagorizar , y a principios del XX los movimientos de Vanguardia (sobre todo el Creacionismo de Vicente Huidobro) utilizaron la creación léxica como procedimiento de experimentación poética, y así lo demostró Huidobro en su obra cumbre, Altazor, cuyo título hace referencia a un azor caído desde la altura, y del que podéis leer un fragmento muy significativo en este sentido aquí.

Ya en la segunda mitad del pasado siglo, el humorista y escritor José Luis Coll utilizó este procedimiento no solo en sus gags humorísiticos, sino para escribir todo un libro, El diccionario de Coll, donde crea neologismos jugando con la forma y el significado de las palabras ( aquí tenéis un extracto de esta obra divertidísima). Y este mismo procedimiento lo utiliza también en la actualidad uno de nuestros grandes humoristas: Forges (abajo os dejo unas cuantas viñetas como ejemplo).

Y es que estos mecanismos tienen grandes posibilidades humorísticas, como la explicación ingeniosa de siglas o acrónimos habituales o la creación de otros nuevos. Si queréis ver ejemplos de esto, pinchad aquíaquí.

Y ahora os toca a vosotros.

Se trata de que elaboréis un glosario o vocabulario personal con palabras nuevas, creadas por vosotros empleando la derivación, la parasíntesis, la composición con lexemas de la lengua o la composición empleando raíces prefijas y sufijas griegas o latinas. También podéis crear siglas, darle nueva explicación a siglas y acrónimos ya existentes e incluso convertir en siglas vuestro propio nombre. Deberéis presentar la lista de palabras nuevas (con un mínimo de 20) acompañadas de su definición, que ha de estar bien redactada.

Será una propuesta-concurso abierta: ofrezco hasta un máximo de 0,5 a vuestros trabajos, que calificaré conjugando los dos criterios clásicos: calidad y cantidad. Esa nota máxima la tendrán solo aquellos trabajos "deslumbrantes", que pueden ser más de uno (si no alcanzan el máximo, ya sabéis que en todo caso tenéis una nota extra). Os recomiendo, eso sí, que lo hagáis por parejas. Os aseguro que para un trabajo como este es mucho más fructífero. Tenéis de plazo para enviármelo al correo hasta el 30 de Abril.

Aquí os dejo unos cuantos neologismos, casi todos relacionados con el mundo académico (vosotros, por supuesto, podéis hacerlos de uno o de varios temas, como queráis), para que perdáis el miedo y os lancéis al maravilloso ( y divertidísimo) mundo de la creación léxica:
  • Lororrespuesta: Respuesta que un alumno da en un examen a base de palabras memorizadas, pero sin comprender lo que dice.
  • Truñoclase: dícese de la clase magistral excesivamente teórica que resulta monótona y pesada, y que, debido al aburrimiento de los alumnos, suele terminar con el enfado y/o bronca del profesor. También se le llama  tostonclase.
  • Tachoneado: dícese del ejercicio o examen lleno de tachones
  • Repreguntar: volver a preguntar lo que acaba de preguntar otro compañeros. La cuestión así planteada se denomina repepregunta.
  • Repepregunta: pregunta que repite lo inmediatamente antes preguntado por otro compañero. Muy frecuente en exámenes y pruebas escritas.
  • Puñexamen: examen puñetero que además hiere como un puñal, a base de preguntas difíciles, largas, rebuscadas o complicadas.
  • Exanfobia: miedo a los exámenes que provoca un nerviosismo desagradable. También se denomina así el odio a este tipo de pruebas y las épocas en que se acumulan (diciembre, marzo, junio)
  • Charlafilia: gusto o afición por la charla, que no se detiene ni ante el horario escolar ni ante la presencia y/o advertencias del profesor en clase. Cuando es exagerada o incontrolable, puede llegar a charlamanía o incluso charladicción, y puede acarrear consecuencias negativas (negativos, amonestaciones, expulsiones).
  • Charladicto: dícesde del alumno adicto a la charla incluso en ocasiones poco apropiadas, como las clases.
  • Manimaníaco: Dícese del alumno que cree que uno o varios profesores le tienen manía. La manimanía puede ser real o ficticia, utilizada como excusa ante los padres para justificar calificaciones negativas
  • Bajinear: hablar por lo bajo pensando, casi siempre erróneamente,  que el profesr no oye.
  • Ojiladear- Durante un examen, mirar el examen del compañero procurando mover solo los ojos y poco la cabeza para que el profesor no se dé cuenta.
  • Caoxamen. Examen caótico y exageradamente desordenado realizado por un alumno. Suele ser fruto de los nervios, la desesperación o una característica personal difícilmente modificable
  • Disparaxamen: examen lleno de respuestas disparatadas o inadecuadamente imaginativas.
  • Disparespuesta- respuesta disparatada o inadecuadamente imaginativa.
  • Dispregunta: pregunta difícil o rebuscada. Frecuente en los puñexámenes.
  • Infernoletra: caligrafía difícil de entender. A veces es contingente y se debe a la prisa o los nervios. Otra, es consustancial al individuo. Suele provocar cabreo, desánimo o cansancio en el profesor.
  • Sorpresuspenso: Suspenso que el alumno no espera en una prueba o asignatura sobre cuyo resultado tenía buenas expectativas.
  • Sorpraprobado: Aprobado que el alumno no esperaba por tener una visión pesimista de lo realizado en la asignatura. Mucho menos frecuente que el sorpresuspenso.
  • Ultimorar: deporte académico de máximo riesgo consistente en dejarlo todo para el último momento (Nota personal: he conocido a verdaderos campeones).
  • Palaproximear: dejarlo todo “pa la próxima”. Por ejemplo, esperar a intentar aprobar una asignatura en la 2ª evaluación si estamos en la 1ª, en la 3ª si estamos en la 2ª o en septiembre si estamos en la 3ª. Suele preceder a la repetición de curso o a la asignatura pendiente.
  • Notagerada: nota extremadamene alta (9,5-10)  o baja (0,1)
  • Pseudoaprobado: aprobado que aparece como tal en las notas de evaluación sin que el alumno llegara en realidad a cinco puntos. Consecuencia del carácter blando del profesor que puede llevar a engaño.
  • Chuletología: técnica, que puede llegar a ser arte, de la elaboración y utilización de chuletas en exámenes y pruebas escritas.
  • Archiprotestón: Alumno que protesta por todo
  • Desesperinventar: inventarse las respuestas en un examen, consecuencia de la desesperación. Sus consecuencias son las disparrespuesta y los disparaxámenes.
  • Bibliofobia: odio a lo libros.
  • Logofobia: odio a los estudios. También, odio a la palabra, es decir, a la asignatura de Lengua.
  • Anterrecoger: comenzar a recoger libros y materiales cuando aun no ha acabado la clase, ante la proximidad del fin de la misma. Puede comenzar hasta diez minutos antes de la hora real de salida, y debe ser atajado con contundencia por el profesor..
  • Profesermón: discurso, generalmente recriminatorio, que suelen pronunciar los profesores, de contenido poco original y lleno de tópicos (o profetópicos, ver abajo)
  • Profetópicos: ideas que repiten los profesores de forma similar (por ejemplo: "callaos", "alguna pregunta?", "debéis organizaros y estudiar todos los días", "el examen ha sido un desastre", "cuéntanos el chiste y así nos reímos todos", "a mí no me hace gracia"," ¿¿¿¿os queréis callar de una vez???"," ¿entendido?"). Hay profetópicos comunes a muchos profesores, pero también hay profetópicos personales que cada profesor repite de forma personal e individual.
  • Aluntópicos: ideas que repiten muchos alumnos de forma bastante similar (por ejemplo:" yo no he sido", "¿y ahora qué he hecho yo?", " yo no era el único /la única que estaba hablando"; "me he dejado la tarea en casa", "¿tienes los examenes?"," no he podido estudiar"," No pude venir el examen porque estaba enfermo, ¿cuándo me lo haces?", "Eso no lo hemos dado nunca", "El examen es muy largo", "No me da tiempo"," Entra muchísima materia", "¿Esto entra para el examen / hay que copiarlo /hay que saberlo?", "Esto es muy difícil",  "Es que el profesor X me tiene manía")
  • Porlospelbrar: aprobar por los pelos.
  • Porlospelbrado: aprobado por los pelos. También se puede aplicar al alumno aprobado por los pelos.
  • Excusificción: arte y técnica de inventar y utilizar excusas increíbles que pretenden explicar suspensos, ausencias o tareas sin hacer. Su resultado son las excusificticias.
  • Cutretarea: ejercicio o tarea que el alumno ha hecho de forma claramente insuficiente y solo para que el profesor no pueda acusarle de no haberla hecho.
  • Copiología: técnica de copiar en los exámenes, que puede llegar a ser todo un arte.
  • Pelotismo: acción de adular a los profesores para conseguir beneficios académicos. Dice la leyenda que funciona, aunque en la práctica nadie ha conseguido demostrarlo. Si no se hace bien, puede tener efectos contrarios al deseado.
  • Gamberrocracia: clase en la que los que dominan (o los líderes del grupo son) los gamberros. Menos frecuente cuanto mayor es la edad de los alumnos.
  • Vagocracia: clase en la que dominan los vagos. Puede darse a cualquier edad, y crea un clima contagioso que puede arrastrar incluso a alumnos en principio motivados y trabajdores
  • ADAPEGA: Asociacion De Alumnos Poco Estudiosos pero  con Ganas de Aprobar.
  • PECRIs: Profesores Entusiastas Cansados de Recortes Injustos 
  • TERESA: Trabajando Estresada a  Ratos en la Educación Secundaria Aragonesa.
 



 



1 comentario:

Virginia dijo...

Hola Teresa:

Soy Virginia y si te pasas por www.elenigmadelasletras1.blogspot.com podrás recoger un regalo.

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