Poemas de amor: "quien lo probó, lo sabe"


Qué mejor forma de cerrar esta "semana del amor" que con poemas de amor. Y es que la poesía ha sido desde siempre el cauce más apropiado para expresar  el amor...Y así, los poemas de amor han servido, desde hace  cientos (incluso miles) de años, para gritarle al mundo que uno está enamorado, para desahogar el dolor por el rechazo, el engaño o la pérdida del amor, para expresar la esperanza o la duda del "me quiere o no me quiere" o el "por favor que me quiera", para recordar aquel que pasó hace tiempo, e incluso, para declararse y, quién sabe, conquistar a la persona que nos quita el sueño... Porque, ¿a quíén no le gusta recibir un poema de amor?

Así que con la excusa de San Valentín, vamos a reunir y compartir nuestros poemas de amor favoritos. Pueden ser propios o ajenos, anónimos o de autores conocidos, antiguos o modernos... Incluso podéis recordar alguno de los que hemos leído este año. Y los podéis subir mediante un comentario a este mismo post  o, si sois de los que tenéis un blog, subirlo acompañado de una imagen bonita...y, por qué no, una dedicatoria, si os apetece dedicárselo a alguien especial. Y sí, claro, habrá nota. 

Mientras tanto, yo os voy a dejar por aquí algunos de los poemas de amor más famosos de la historia de la literatura española. Algunos serán completos, otros serán fragmentos de un poema más amplio. Algunos os gustarán más, otros quizás menos, pero recordad que si han gustado tanto a cientos de personas durante siglos, por algo será.

El primero que me gustaría compartir puede que sea uno de los poemas más bonitos que se han escrito en lengua castellana. Es obra de Pablo Neruda, autor del que, junto con las Rimas de Bécquer (que habéis leído, y de las que no voy a seleccionar ningún poema, por si alguien quiere subir alguno de sus poemas), seguramente sea el libro poético sobre el amor más universal y famoso: "Veinte poemas de amor y una canción desesperada". Es el último de esos veinte poemas de amor, el que aparece justo antes de la "canción desesperada", se le conoce por su primer verso: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". y lo podéis leer aqui

Os dejo otro poema de Neruda, uno de los cien sonetos que le dedicó a su esposa:

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.


Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.


Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,


sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Otro poema precioso y muy sencillo es obra de un escritor uruguayo muerto hace apenas dos años, Mario Benedetti, uno de los poetas más queridos, admirados y leídos de la actualidad que no deberíais perderos (su antología "El amor, las mujeres y la vida" es una forma estupenda de aficionarse a la poesía, de verdad), habla de esa ilusión tan especial que produce la inminencia del reencuetro con la persona que queremos tras estar un tiempo sin verla, y se titula "Todavía":

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría


palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo


tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto


nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa


sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía


pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro


y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido


y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

En otro poema, titulado "Mucho más grave", Benedetti le agradece a la persona que ama que cambiara su vida y le enseñara qué es el amor, al que describe con una metáfora preciosa:


Porque gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece,
según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas

El poeta granadino Luis García Montero hizo esta preciosa declaración de amor en unos pocos versos. La declaración de un amor capaz de esperar toda la vida. Como dicen que solo puede hacer eso que llaman "amor verdadero":






Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.





Otro precioso poema de amor se lo debemos a Luis Cernuda, poeta de la Generación del 27 muy influido por Bécquer, y reivindica la libertad de amar, de poder proclamar a quién se ama y de permanecer preso en ese amor...

...Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.


Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

El gran poeta del amor de esa Generación del 27 fue Pedro Salinas. Por ejemplo, en este expresa la incertidumbre (y el temor) del que ama dándolo todo pero sin recibir la misma respuesta por parte de la persona amada...


La forma de querer tú
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio. Tus besos
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,
me dirán que tú existías,
que me quisiste: Jamás.
Me lo dicen hojas blancas,
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo.


Jaime Gil de Biedma, poeta de mediados del siglo XX, también escribió un largo poema donde reivindica el llenar la vida de amor y de amores, y donde canta a ese amor que dura en el tiempo, y que espera que dure hasta el final de sus días,  titulado "Pandémica y celeste", y cuyo final es precioso...

...Sobre su piel borrosa,
cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.
Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz, los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.

El mexicano Jaime Sabines tiene un precioso poema en prosa donde expresa la esperanza de curarse de una de las enfermedades más dolorosas: el desamor.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Os dejo también el "Espero curarme de ti..." de Sabines en forma de videopoema:


Otro de los grandes poetas amorosos de toda nuestra historia vivió en el siglo XVI, y fue el prototipo de caballero poeta, de valeroso hombre de armas y apasionado hombre de letras, Garcilaso de la Vega, cuyo amor imposible por una de las damas de la reina, la portuguesa Isabel Freyre, se convirtió en el mito que late detrás de sus versos.  Entre ellos podemos leer cosas tan bonitas como este poema, en el que le dice que en realidad es ella la que escribe toda esa poesía en su alma (un poco, como decía Bécquer en su "Poesía eres tú...")


Escrito está en mi alma vuestro gesto,
y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis, yo lo leo
tan solo, que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto;
que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;
mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma mismo os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero


El Romancero (aquellos poemas que la gente aprendía de memoria, y se podían escuchar por todos los rincones de nuestra tierra durante los siglos XIV, XV y XVI) nos dejó también algunos poemas amorosos con ese encanto tan especial que tiene la sencillez de la poesía popular. Por ejemplo, este Romance del Conde Niño, que en algún cancionero en el que se conserva lleva por título "Amor más poderoso que la muerte". Preciosa historia con aire de cuento en la que nadie ni nada, ni siquiera la muerte, puede hacer que el amor termine:

Conde Niño, por amores
es niño y pasó a la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar;
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.


La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
-Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
si no es el Conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!
-Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce
yo le mandaré matar.
-Si le manda matar, madre
juntos nos han de enterrar.


Él murió a la media noche,
ella a los gallos cantar;
a ella como hija de reyes
la entierran en el altar,
a él como hijo de conde
unos pasos más atrás.


De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.


La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar;
della naciera una garza,
dél un fuerte gavilán
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan a la par.


Esta misma idea la desarrollaría en el siglo XVII Francisco de Quevedo, en uno de los poemas más famosos de nuestras letras, en el que dice que sí, que morirá, pero que la muerte no podrá con su amor, porque su amor pertence al alma y, como ella es inmortal y llegará más allá del fin de su cuerpo, que sí, será polvo. Pero polvo enamorado, porque ha amado, y  el amor  que dura y perdura en el alma era para él la fuerza poderosa que no sólo da sentido a nuestra vida,sino que puede vencer a misma la muerte.Si hay un alma que perdura más allá, a ella pertenece el amor y, sin duda, perdurará también en ella.

   Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
   mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
   Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:
   su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.


En otro poema, Quevedo intentará definir qué es el amor (casi nada... un valiente, sin duda, este poeta), y lo hace mediante oxímoros (ya sabéis: un adjetivo que se aplica a un sustantivo que le es contradictorio). Porque efectivamente, pocas cosas tan contradictorias como el amor: que nos da la mayor de las felicidades y el mayor de los sufrimientos, da sentido a nuestra vida y puede hacernos sentir que la vida no tiene sentido sin la persona amada, ilumina la vida y la oscurece, nos hace libres y grandes, porque saca lo mejor de nosotros mismos, y nos hace presos del otro, dependientes, y pequeños, y frágiles... Leed con atención el poema, porque tiene frases realmente preciosas.. "Un andar solitario entre la gente", por ejemplo. Perfecta descripción de lo siente uno cuando está enamorado. ¿Verdad?


Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.


Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.


Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.


Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo

Y esto mismo, definir el amor en teoría, es lo que intentó otro poeta contemporáneo, Lope de Vega, que era todo un experto en el amor en la práctica. Porque él vivió el amor (bueno, muchos amores) con toda su intesidad y todos sus "azares"(por algo su vida ha inspirado una película, y daría para inspirar unas cuantas más) . Como buen conocedor del amor, lo describe también como una sucesión de contradicciones, pero termina con la mejor definición posible. Porque, ¿qué es el amor? Quién lo probó, lo sabe.

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;


creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.


Porque tal vez solo es posible saber qué es el amor si se ama. Y tal vez solo se pueda expresar realmente bien el amor mediante la poesía...

Así que es vuestro turno...


12 comentarios:

dionisio romero palacios dijo...

la verdad a mi parecer, son buenísimos estos poemas, están bien estructurados, lo que permite saber la originalidad de ellos, la sensación que sintió el autor al escribir y nos dan ideas sobre como esta hecho un poema.

Teresa L. dijo...

Muchas gracias, Dionisio, por venir, leer y comentar. Es muy alentador. Un saludo

Manuel Pino dijo...

Me parecen unas poesías preciosas, de las que alimentan el alma y el espíritu. Gracias por publicarlas

Teresa L. dijo...

Gracias a ti, Manuel, por leer y comentar. Un abrazo.

Guillermo Terreros dijo...

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.



Este poema me ha gustado en especial, debido a lo breve e intenso que es.

Teresa Losada dijo...

Precioso, Guillermo. Solo te falta indicarnos el autor...

Guillermo Terreros dijo...

Becquer

Pablo Cañal 4ºB dijo...

Este es un poema del poeta argentino "Almafuerte". Es un poema que me gusta mucho por la gran cantidad de recursos literarios que tiene:
Nocturno canto de amor
que ondulas en mis pesares,
como en los negros pinares
las notas del ruiseñor.

Blanco jazmín entre tules
y carnes blancas perdido,
por mi pasión circuído
de pensamientos azules.

Coloración singular
que mi tristeza iluminas,
como al desierto y las ruinas
la claridad estelar.

Nube que cruzas callada
la extensión indefinida,
dulcemente perseguida
por la luz de mi mirada.

Ideal deslumbrador
en el espíritu mío,
como el collar del rocío
con que despierta la flor.

Sumisa paloma fiel
dormida sobre mi pecho,
como si fuera en un lecho
de mirtos y de laurel.

Música, nube, ideal,
ave, estrella, blanca flor,
preludio, esbozo, fulgor
de otro mundo espiritual.

Aquí vengo, aquí me ves,
aquí me postro, aquí estoy,
como tu esclavo que soy,
abandonado a tus pies.

ANGELA LINARES VAL dijo...

Este poema se llama "Si me quieres, quiéreme entera por Dulce María de Loynaz.
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, Y gris, verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!

Mario Bachouri Muniesa 4ªA dijo...

Te quiero
Te quiero de una forma
tan especial que no hace falta
ni verte ni tocarte
para que mi cariño crezca
… sólo basta cerrar mis ojos
y saber que EXISTES

Verso de Amor
El primer amor que entra al corazón
Es el último que sale de la memoria


El primero me parece que expresa lo que es realmente el amor y por eso me gusta tanto (es de Dayvelis Morales ), y el segundo es un poema muy corto que he puesto por qué me parece que es un tópico muy sonado y además es un poema muy bonito (es de Petit Seron).

Minerva Tella 4A dijo...

Uno no quería contar con nadie
y Uno no entendía porque era impar
si antes de él había alguien

Uno no quería contar con nadie
y uno sentía que después de él estaba el infinito
y a Uno ese epíteto le daba miedo
así que Uno
muerto de pavor se fijó en Cero

y cuando Uno vio a Cero
pensó que Cero era el número más bonito que había visto
y que aun viniendo antes que él era entero
pensó que en Cero había encontrado el amor verdadero
en Cero había encontrado a su par
así que decidió ser sincero con Cero
y decirle que aunque era un Cero a la izquierda
sería el Cero que daría valor y sentido a su vida

eso de ser el primero ya no le iba
así que le dio a Cero la gran bienvenida
juntos eran pura alegría y se completaban
Uno tenía cero tolerancia al alcohol
pero con Cero se podía tomar una cerveza cero por su aniversario
que para eso tenía que inventarse una fecha cero en el calendario
pero era algo cerrado y le costaba representar textos
pero junto a Uno hacían el perfecto código binario
y eran los dígitos del barrio
y procesaban el amor a diario

pero Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde
así que Uno perdió a Cero
y para cuando Uno se dio cuenta
Cero ya contaba de la mano con Menos Uno
que a pesar de ser algo negativo la trataba como a una reina
a Cero le gustaba que Menos Uno fuera original
tener un hueco en Menos Uno
un guión con el que podían jugar
a Cero le gustaba que menos uno no fuera uno más

que Menos Uno no fuese ordinal
que fuese justamente competitivo
y que cuando jugasen al uno
Menos Uno no le dejase ganar

Cero sentía que a diferencia de Uno
Menos Uno le trataba como a un número de verdad
y Menos Uno no ponía peros
ni pretendía darle valor a Cero
poniendo comas entre ellos

Menos Uno no tenía complejos
y cuando hacían el amor
a Menos Uno le encantaba estar bajo Cero

y Uno una vez más volvió a quedarse solo
separado como una unidad
sin Cero su vida se consumía como una vela
sin Cero el tiempo en él hacía mella
y Uno empezó a contar
pero sin Cero
se olvidó de los pesos de Cero
del sexo con Cero
de los celos de Cero
y empezó a contar pero sin Cero

Uno se olvidó de Cero y le dijo adiós
Uno se olvidó de Cero
y tal vez del amor
y empezó a contar hacia lo que más miedo le daba
hasta el infinito
o tal vez solo hasta Dos.


Me gusta mucho cualquier tipo de poesía pero la de amor sobretodo me encanta y a parte de todos los antiguos poetas que hemos estudiado me gusta también la poesía contemporánea,como este poesía que me encanta de César Brandom,no es el que más me gusta de él pero es con la que le conocí en Got Talent,creo que aunque sea largo se hace tan ameno y es tan bonito,aunque me parece mucho más bonito escucharlo o recitarlo que sólo leerlo.

Darío Macia 4ºB dijo...

Podrá nublarse el sol
eternamente podrá secarse en un
instante el mar;
podrá romperse el eje de la Tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamas en mi podrá apagarse
la llama de tu amor.
Gustavo Adolfo Bécquer

Este poema me ha gustado en especial por la forma en la que expresa el amor ensalzándolo de tal forma que indica que va a ser mas duradero que todo, me ha encantado como expresa tanto en unas pocas lineas

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