Imagina... el Barroco


Imagina: el Barroco from TeresaLosada

Para empezar a ambientarnos en una época tan difernte del XVI renacentista como es el XVII y el Barrroco, aquí tenéis una presentación con unas cuantas imágenes representativas de lo que fue la historia, la vida, la mentalidad, la cultura, el arte y la literatura de esta época triste y apasionante que es, además, nuestro segundo Siglo de Oro.


Enlaces quijotescos



En la red podemos encontrar unas cuantas cosas muy interesantes para conocer y disfrutar un poco más la novela entre las novelas, el libro de los libros: el sin igual Don Quijote de Miguel de Cervantes.

El Quijote: fragmentos

Para conocer el Quijote, nada mejor que leerlo desde el principio. Pero si tal empresa os parece ardua, y el volumen del libro os lo hace poco apetecible, yo os invito a probar con algún fragmento. Podéis echarle un vistazo  al índice, y darle alguna oportunidad al capítulo cuyo título os invite a ello, sea por el motivo que sea. Para ello, aquí tenéis una edición de la primera parte, del diario El Mundo, que actualiza la lengua, y aquí la edición de ambas partes del Centro Virtual Cervantes. 

Pero por si acaso, os dejo también una selección de fragmentos que os pueden acercar a algunos de los momentos o aspectos fundamentales de la obra, a pesar de lo difícil que me resulta seleccionar pasajes del Quijote, por aquello de que elegir unos supone desechar otros que sería también recomendable, interesante o divertido leer. En todo caso, si queréis, podéis empezar por alguno de estos.

El Quijote (nada más y nada menos)


En 1605, Miguel de Cervantes publicaba una obra titulada "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" que resultaba absolutamente insólita en aquel momento. Llevaba 20 años sin publicar un libro (desde su primera obra, La Galatea) y según afirmaba en el prólogo, le movía un único, claro y concreto objetivo: acabar con los libros de caballerías, género que hacía furor en la época pero que él, como muchas otras voces cultas y sensatas, consideraba inverosímiles, disparatados y escritos de forma confusa, retorcida y engolada. Y lo hacía parodiando esos libros, es decir, imitando todas sus características pero de manera burlesca y a través, sobre todo, del humor: el que desprendía la historia de un hidalgo flacucho, cincuentón y soñador que enloquecía por leer estos libros en exceso hasta llegar a tomarlos por una verdad tan real que decide, él mismo, convertirse en caballero andante e irse a desfacer entuertos por los caminos y los pueblos de la España del XVI, en la que ya entonces todo lo caballeresco sonaba como algo antiguo y exótico.

Veamos: "Cervantes y la leyenda de Don Quijjote"



Aquí tenéis el documental que hemos visto para acercarnos un poco a la fascinante historia del Quijote, relacionándola con la vida de su autor para intentar explicar la vigencia y universalidad de su novela, de la mano de especialistas en la obra (Martín de Riquer, Francisco Rico y Jean Canavaggio son verdaderas autoridades, yo casi diría mitos, en la filología y en esto del cervantismo y el quijotismo....), escritores como Carmen Riera o los Premios Nobel José Saramago y Mario Vargas Llosa, y hasta un expresidente del gobierno, Felipe González, que dan su visión personal de distintos aspectos de la que quizás sea la obra más rica y compleja de todos los tiempos.


Cervantes y su Quijote: ¡propuesta-concurso!


Como sabéis, este año se conmemora el Cuarto Centenario del fallecimiento de nuestro escritor más grande y universal, Miguel de Cervantes, autor de nuestra obra más grande y universal: el Quijote, con el que estamos estos días a vueltas...

Para conmemorar y homenajear la irrepetible figura de D. Miguel, la Biblioteca de nuestro centro ha dispuesto una pequeña exposición en la entrada, en la que tenéis unos cuantos hitos de la vida de Cervantes, las portadas originales de sus obras, algunos fragmentos imprescindibles del Quijote (no están todos los que son, pero sí son todos los que están),  algunas de sus citas más memorables y muchas viñetas (sobre todo del genial Forges) inspiradas en la vida o la obra cervantina..

Idealismo y realismo, realismo e idealismo: la obra de Cervantes

Miguel de Cervantes cultivó todos los géneros de su época: poesía, teatro y narrativa, aunque la amplitud de su producción quedó eclipsada por la trascendencia de una única obra en la que está también sintetizado ese panorama literario. Se trata, evidentetemente, del Quijote. Pero el resto de sus escritos merecen también una mención, porque muchos forman parte de esos clásicos  que pueden ser leídos y disfrutados por lectores de cualquier clase y cualquier lugar.

El manco de Lepanto

Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis [...]; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas y no muy ligero de pies; éste digo que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha [...]. Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo; herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos ni esperan ver los venideros [...].
MIGUEL DE CERVANTES
Prólogo Novelas ejemplares 

La vida de Cervantes, como su obra, recoge el legado cultural, ideológico, estético y literario del Renacimiento para llevarlo hasta el Barroco. Porque son su vida y su obra (sobre todo el Quijote) un puente que comienza con los ideales y el optimismo renacentista, y termina con la realidad desengañada y el pesimismo del Barroco. Quiso ser, como Garcilaso, un caballero poeta, pero  sus sueños con las armas se frustraron pronto,y quizás por ello se dedicó profusamente a las letras, cultivando todos los géneros de su tiempo. Sin embargo, también en esto tuvo muchos sinsabores y en vida no disfrutó, ni de lejos, del reconocimiento y la gloria que conoció su nombre y su obra tras su muerte. 

El Renacimiento: Idealismo vs Realismo


 Ahora que ya nos hemos acercado  a las historias en prosa que se escribían en el Renacimiento, vais a hacer un cuadro comparativo en el que señaléis las diferencias entre los relatos realistas e idealistas  de acuerdo con los siguientes puntos:

La prosa narrativa del Renacimiento. El "Lazarillo de Tormes"






El Renacimiento es una época optimista, vitalista, idealista y empapada por todas partes de influencia clásica, de ahí  que  en el XVI, los relatos más leídos (que lo fueron mucho, gracias a la imprenta,  con la que los relatos extensos en prosa conocieran toda una eclosión imposible cuando los libros había que copiarlos a mano) y que podemos considerar como representativos de este momento sean precisamente los denominados "relatos idealistas": argumentos idealizados (amor, aventura, heroísmo, exotismo, refinamiento...), muy alejados de la realidad cotidiana, protagonizados por personajes también idealizados (caballeros guapos y valerosos, damas bellísimas y refinadas, pastores cultos y sentimentales...) que no evolucionan, situados en lugares idílicos o exóticos (desde  el locus amoenus, siempre maravilloso y primaveral, a las lejanísimas Islandia o Grecia), en épocas remotas o indeterminadas, contados por un narrador omnisciente en 3ª persona que utiliza, al igual que sus personajes, una lengua culta, elegante, bella y refinada.

La poesía de la segunda mitad del XVI


Durante la 2º mitad del XVI, cambia el panorama cultural, artístico y literario sobre todo por la irrupción de la Contrarreforma. Tras el fracaso del proyecto imperial de Carlos V por culpa de la Reforma Protestante (a la que se adhirieron los territorios alemanes bajo su poder), y la imposibilidad de sofocarlo militarmente, España se convertirá en líder de ese movimiento de reacción católico contra el luteranismo, surgido del Concilio de Trento y que proponía (aparte de la censura y el control ideológico) el utilizar el arte y la literatura como medio para propagar y fortalecer los dogmas y preceptos de la Iglesia Católica. De ahí que la literatura se llene de contenidos moralizantes y religiosos, y que en la poesía de esta segunda parte del siglo tengamos que diferenciar ya dos corrientes

¡Describe a un famoso!


Para seguir practicando la descripción, os propongo que hagáis un retrato subjetivo o literario del famoso o famosa que elijáis.

Para ello, recordad todos los consejos que ofrecimos sobre la descripción de personas y que tenéis aquí (os recuerdo que en esa entrada podéis encontrar muchos enlaces con consejos y pautas para describir personas), pero que básicamente son:

Garcilaso de la Vega





El iniciador de la lírica renacentista en castellano fue el poeta Garcilaso de la Vega, caballero al servicio del ejército del emperador Carlos I que como tal estuvo varias veces en Italia, sobre todo en Nápoles.. Allí entró en contacto con la lírica itialiana de Petrarca y, según cuenta la leyenda, fue a partir de una conversación  con un embajador italiano (que le animó a él y a su amigo Juan Boscán a hacer poesía en castellano pero imitando a los poetas italianos del quattrecento,)cuando se decidió a abandonar la lírica cancioneril que había empezado a escribir, para introducir en nuestra lengua lo que sería la lírica típicamente renancetista, y que dió lugar a toda una corriente de poetas que emplearon los temas, los géneros, la métrica y el estilo que él emplea ahora por primera vez 

La lírica del Renacimiento


En el ámbito de la poesía lírica, el Renacimiento supuso toda una revolución: se abandonan las formas que tenía el género el siglo anterior (la Lírica de Cancionero, los romances, los villancicos de la lírica tradicional: la mayoría en versos octosílabos) y se empieza a imitar a la poesía del Renacimiento italiano (especialmente Petrarca) en lo que se llamó lírica italianizante, que es la típicamente renacentista y en la que se recoge también la influencia de los poetas clásicos grecorromanos. Y el iniciador de esta revolución será un poeta: el toledano Garcilaso de la Vega, prototipo del caballero renacentista, valeroso, enamorado y poeta.

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