De cómo contar historias: el texto narrativo


El texto narrativo (o narración) es aquel texto (oral o escrito) en que se cuenta unos hechos o argumento, que le ocurren a unos personajes, en un espacio y en un tiempo por un narrador. Todos los días estamos en contacto con este tipo de textos, tanto orales como escritos: una noticia del telediario, un chiste, la anécdota que le cuenta un amigo a otro son ejemplos de textos narrativos. Y aparte, existe la narración literaria que, como hemos visto, constituye uno de los tres grandes géneros.


En el texto narrativo podemos distinguir y por tanto, analizar cinco elementos: el argumento, los personajes, el espacio, el tiempo y el narrador.
  • El argumento son los hechos que se narran. Puede ser reales o inventados (ficticios), y en este último caso, según su parecido con la realidad, pueden ser realistas (relatos en que se respeta la verosimilitud el parecido con la realidad: cuando se cuenta algo que aunque no ha sucedido, podría haber ocurrido perfectamente) o fantásticos (que presentan elementos alejados de la realidad y que nunca podrían, por tanto, haber sucedido).
  • Los personajes que intervienen se caracterizan (es decir, se dan a conocer) de forma explícita (mediante descripciones por el narrador u otros personajes) o implícita (a través de lo que hacen o dicen). Según su importancia en la narración se clasifican en protagonistas, secundarios y comparsas.
  • El espacio (lugar o lugares en que se desarrollan los hechos) también se conoce a través de las descripciones, que pueden ser más o menos extensas o detalladas.Suele haber varios e ir cambiando a lo largo de la narración, y también puede ser real o fantástico,  o incluso tener un valor simbólico (por ejemplo, una habitación cerrada puede representar la falta de libertad o la incomunicación en que vive un personaje).
  • El tiempo es un factor fundamental en cualquier narración. Hay que distinguir entre:
    • Tiempo externo: la época en que se sitúan los hechos. Lo conocemos a través de las referencias temporales explícitas (nos indican un año o una época) o implicitas (elementos de la narración que os permiten deducir la época; por ejemplo, mención de personajes históricos o avances tecnológicos...)
    • Tiempo interno: el de desarrollo de los hechos. Dentro de él distinguimos tres aspectos: 
      • Duración: el tiempo comprendido entre el principio y el final de la historia: la narración puede contar lo que sucede en un minuto, en n año, toda una vida o las vidas de varias generaciones...
      • Orden: si los hechos se cuentan en el orden en que sucedieron, la narrración sigue un orden natural o cronológico. Pero a veces se producen alteraciones en ese orden mediante saltos temporales hacia atrás (o flashback, por ejemplo cuando en un momento dado un personaje recuerda algo del pasado) o incluso hacia adelante (de pronto se cuenta algo que sucederá en el futuro).
      • Ritmo:  
        • rápido: narraciones en las que en poco texto se cuentan muchas cosas o lo que sucede en mucho tiempo.
        • lento: en mucho texto se cuenta lo que sucede en poco tiempo. Descripciones, digresiones o diálogos suelen ralentizar el ritmo de las narraciones.
  • Narrador: es la voz que cuenta la historia y que por tanto impone su punto de vista. Hay dos grandes tipos: 
    • Narrador externo en 3ª persona: no forma parte de los hechos. Puede ser omnisciente (lo sabe todo, hasta lo que los personajes piensan, sienten o sueñan) o no omnistciente u observador (no conoce todo, se limita a lo observable, por ejemplo, sólo lo que los personajes hacen y dicen).
    • Narrador interno en 1ª persona: es un personaje de los hechos. Puede ser protagonista (cuenta unos hechos que él mismo protagoniza) o narrador testigo (personaje secundario que cuenta unos hechos protagonizados por otro personaje)
En algunas narraciones, además, puede aparecer un narratario: alguien a quien va dirigida la narración (por ejemplo, el "Vuesa Merced" del Lazarillo

En cuanto a la estructura (es decir, cómo se organiza la narración, qué partes la componen), lo más frecuente es la estructura clásica que diferencia tres grandes partes:
  • Planteamiento: presentación de los personajes, el espacio y su situación inicial.
  • Nudo: suele producirse un conflicto o problema que los personajes han de resolver. Es la parte central de los hechos.
  • Desenlace: cómo se soluciona finalmente el conflicto. 
Aparte de la clásica hay otras posibles estructuras:
  • Comienzo "in media res": cuando la narración comienza en el nudo, es decir, en la parte central de los hechos (saltándose el planteaiento o presentación de personajes y situación). Luego suele producirse algún salto hacia atrás que nos lo explique.
  • Final abierto: narraciones en las que no hay un desenlace claro: o bien quedan abiertas para una continuación, o bien se deja que sea el lector el que elija e imagine cuál puede ser.
  • Narración retrospectiva: la que comienza en el desenlace: desde una situación final a partir de la cual se saltará hacia atrás para  contarnos toda la historia. El Lazarillo tiene esta estructura (Lázaro cuenta su vida desde su situación adulta).
  • Narración circular: narración que en el desenlace vuelve al principio dando a entender que toda la historia se repetirá de nuevo.
 

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