Cuéntame un cuento

Aunque estemos acostumbrados a leerlos en las distintas versiones que de ellos encontramos en los libros, los relatos tradicionales nacieron para ser contados y disfrutados de viva voz, por alguien que para captar a su auditorio tiene que hacer algo de "representación" o teatro, adoptando tonos, voces e incluso gestos y actitudes de los personajes y, cómo no, improvisando y adaptando el cuento a su gusto o preferencias (o incluso, para solventar a lo fallos de la memoria, que a veces no consigue recordar todo con claridad). Y quizás por ello, desde hace unos años ha vuelto a surgir con fuerza la figura del cuentacuentos, del narrador-actor que es capaz de entretener, divertir o emocionar a un grupo de espectadores contándoles bien un cuento.

Lo que os propongo como siguiente actividad voluntaria será precisamente eso, que os convirtáis en cuentacuentos al menos por un día, y contéis un cuento al resto de vuestros compañeros. Pero eso sí: antes habréis preparado esa narración, para que salga lo mejor posible (cuanto mejor... ¡más nota!).

Para ello, podéis elegir cualquier cuento tradicional, en cualquiera de sus tipos (un cuento infantil, de hadas o encantamiento, una apólogo o una fábula, una leyenda o un mito), recordar su argumento, introduciendo lass variaciones que queráis (especialmente en sus detalles) y contarnoslo de viva voz a mí y a vuestros compañeros (deberéis avisarme al menos con un día de antelación). Pero se trata de que lo contéis bien, sin prisa, e intentando ser expresivos, dándole viveza y tratando de estimular la imaginación de vuestro auditorio para que se metan completamente en la historia, y, por supuesto, escenificando los diálogos adoptando voces, gestos y actitudes acordes con los distintos personajes.

Para hacerlo realmente bien, aparte de preparar el relato (pensar en el argumento con todos los detalles, incluso haciéndonos un guión escrito) y pensar cómo vamos a contarlo, es importante ensayar, en casa, delante de alguien que os ayude o del espejo, cuantas más veces, mejor. Si os animáis, tenéis hasta el 30 de Abril. Ah, y todos los que se animen tendrán su nota (que dependerá de cómo lo hagan), pero para el mejor o la mejor de cada clase habrá premio... o sea, medio puntito más de golpe en la 3ª y definitiva evaluación.

Para ayudaros a preparar vuestra narración, aquí tenéis algunos vídeos interesantes:

El Decálogo del Cuentacuentos para aprender a contar cuentos:



Aquí tenéis a esta cuentacuentos que nos aconseja, Beatriz Montero, poniendo en práctica su decálogo al contar un cuento tradicional de los más conocidos, Hansel y Gretel:



O a narrar uno de los apólogos también más conocidos: el cuento de la lechera: 



Un ejemplo de un cuento, El árbol triste, narrado por una cuentacuentos profesional, Jara Cuentacuentos (aunque claro está, vosotros tendréis vuestro propio estilo):



Aquí tenéis otro ejemplo:El Alacrán, por uno cuentacuentos preferidos, Aldo Méndez:


Otro ejemplo, este de una cuentacuentos muy prestigiosa y reconocida: Carolina Rueda, que nos cuenta "El pájaro de la libertad" :



Y otro ejemplo más, para que veáis que cada cuentacuentos tiene su propio estilo, y vosotros deberéis encontrar el vuestro:




Y para terminar un cuento no contado, sino cantado: el Cuéntame un cuento de Celtas Cortos, a los que robé el título para esta entrada:



Y otra canción, esta del rapero Natch, titulada precisamente "El Cuentacuentos" que es lo que se considera él ("yo conozco los secretos que te guardas bajo llave y es que tuve dos maestros: Señor Libro y Señor Calle...")

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