Retratar con palabras: la descripción de personas


Llegamos por fin al que quizás sea el más frecuente, útil e interesante de todos los textos descriptivos: la descripción de personas (y personajes). Sin ir más lejos, en casi todas las obras narrativas se incluye algún tipo de descripción, más extensa o más breve de los personajes (pensad si no en las que estamos leyendo este año), y todos nos hemos visto alguna vez en la necesidad de contarle a alguien cómo es otra persona, para que pueda conocerla un poco sin conocerla en realidad

Describir personas es algo complejo, por la cantidad de aspectos que podemos y debemos tener en cuenta para que nuestro texto sea un retrato fiel que utilice palabras en vez de formas y colores, y con la ventaja de que podemos describir de la persona lo que se ve, pero también lo que no se ve y se conoce de otras formas. Es decir, que podemos hablar del físico, pero también de la personalidad. Teniendo esto en cuenta, se pueden establecer tres grandes tipos de descripciones de personas:
  • Prosopografía o descripción física: descripción de los rasgos físicos (caracterísicticas corporales y de fisonomía, vestimenta, gestos...)
  • Etopeya o descripción psicológica (o moral): descripción de la personalidad,  la forma de ser, costumbres y aficiones.
  • Retrato: descripción global de una persona o personaje, que atiende tanto a sus rasgos físicos como psicológicos, es decir, que incluye una prosopografía y una etopeya.
Podéis comprobarlo leyendo algunos ejemplos de descripciones de personas:
  • La descripción de Momo, una niña huérfana y muy especial protagonista de la novela del mismo nombre de Michael Ende
  • La descripción que de tres señoritas hace Ana María Matute en su maravillosa novela El polizón del Ulises, la historia de un niño abandonado en la puerta de tres señoritas peculiares que lo criarán también de forma peculiar.
  • La descripción caricaturesca (basada todo el rato en la hipérbole o exageración) que Quevedo hace de su Domine Cabra, uno de los personajes secundarios de su novela El Buscón.
  • Un autorretrato (es decir, descripción de uno mismo) pero en verso: el de Antonio Machado (titulado Retrato
 Para describir personas vale todo lo dicho para las descripciones en general. Será conveniente seguir los mismos pasos: observar, seleccionar aquellos rasgos peculiares, definitorios, característicos de la persona (tanto en el plano físico como en el psicológico), pensar un orden y solo entonces ponerse escribir.

Es importantísimo el orden (no saltar de una cosa a otra, porque eso confunde al lector más atento y dificulta el objetivo de toda descripción, que es que se haga una idea de lo descrito sin verlo). Hay muchas posibilidades, pero si tenéis poca práctica, lo mejor es dejar los experimentos para más adelante y seguir un orden sencillo y claro que podría ser:
  • Empezar por la prosopografía o descripción física:
    • Aspecto físico general: edad,estatura, complexión, peso (aproximado, por lo general), cabello, color de piel...
    • La cara (por algo se dice que es el espejo del alma): forma, color, cejas, ojos, nariz, boca, orejas, barbilla....
    • Gestos, ademanes, tono de voz, forma de hablar, de caminar, de moverse...
    • Ropa en un momento determinado o forma de vestir en general.
  • A continuación, pasamos  a la etopeya, es decir, a la descripción psicológica o moral, de la forma de ser:
    • Principales rasgos de la personalidad. Virtudes y defectos. Se pueden ejemplificar o ilustrar con anécdotas.
    • Profesión, aficiones, gustos, costumbres, forma de vida...
En todos los puntos, es preciso ser capaces de percibir y reflejar lo esencial y característico de la persona. No es necesario reflejarlo absolutamente todo: es más importante saber seleccionar lo que hace de esa persona el ser único que todos somos, y no dejarse ninguna de esas características fuera.

Y a la hora de escribir, os recuerdo también unas pautas generales:
  • Cuidar el léxico, procurando que sea variado y preciso y evitando repeticiones y palabras comodín o de significado "vago" (por ejemplo, "normal": recuerdo una descripción que hizo un alumno donde venía a decir que la persona de la que hablaba tenía la cara normal, los ojos normales, la nariz normal y la boca normal... En fin)
  • No convertir la descripción en una sucesión de frases simplonas y muy parecidas ("es.... es.... es", "tiene... tiene... tiene"). Buscad fórmulas alternativas para no aburrir al lector. ¡Tenéis que despertar su interés y hacer que conozca a la persona que describís)
  • Como en todas las descripciones, son muy importantes los adjetivos, que precisamente son la clase de palabras que expresa las cualidades de las cosas. En los enlaces de abajo tenéis listas para que podáis encontrar siempre el más preciso, el más expresivo, el más elocuente, el más adecuado.
  • A veces son muy útiles, para expresar con palabras aquello que no siempre es fácil expresar,  algunos recursos como las comparaciones y metáforas.
Para terminar, os dejo unos cuantos enlaces, muy sencillos y muy útiles, que incluyen también pautas e ideas sobre todo esto. Que en breve empezaréis vosotros ya a retratar con palabras, y conviene tener los  "pinceles" preparados:

Y por último, esta presentación, también muy clara y concreta:


1 comentario:

SQIAR LTD dijo...

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