Cosas... y más que cosas



Seguimos describiendo y nos centramos ahora en los objetos, de esas cosas cercanas y lejanas cuya descripción con palabras puede ser imprescindible (pensad en libros de ciencia, o en manuales de uso de electrodomésticos, sin ir más lejos), pero también importante por otros motivos.

Porque la descripción de objetos, como todas las descripciones, debe seguir las mismas pautas generales para cualquier descripción: observar, seleccionar, ordenar y redactar. De hecho, un posible guión para la descripcion de objetos podría ser la siguiente:
  • Empezar por una presentación general del objeto.
  • Continuar por la descripción de sus características (forma, tamaño, color, textura, aspecto...).
  • Explicar las partes de las que consta.
  • Terminar indicando su utilidad, su uso o su interés.
Esto valdría para una descripción objetiva, que no añada impresiones y emociones personales y sirva para conocer perfectamente incluso objetos que no hemos visto, o fijarnos mejor en otros que ya conocemos. A este esquema se ajusta esta curiosa descripción que encontramos en Internet: 





Pero existe otro tipo de descripción de objetos. la subjetiva, que al mismo tiempo que describe cómo es una cosa, expresa lo que significa o el valor que tiene para nosotros. Porque hay cosas que son mucho más que cosas. Y cualquiera que haya guardado un juguete de la infancia, una piedra curiosa recuerdo de una tarde diferente, algo traído de un viaje, un regalo de una persona especial que a lo mejor ya no está con nosotros... puede entenderlo perfectamente. Pues una descripción subjetiva del objeto es aquella que puede expresar todo eso: lo que el objeto es, pero también las impresiones, recuerdos y emociones que implica para nosotrs.

 Como ejemplo, vamos a  leer la descripción que del guante de béisbol de su hermano Allie hacía el protagonista de la famosísima novela El guardián entre el centeno, que el protagonista escribe porque un amigo le ha pedido que le haga la tarea que le han encargado en el colegio (precisamente, la descripción de un objeto)
:¿Cómo es ese guante? ¿Qué cuenta Holden acerca de su hermano? ¿Qué significa ese guante para él? ¿Qué emociones se expresan en este fragmento?
Y sí, lo habéis adivinando: ahora os tocará a vosotros describir objetos de forma objetiva y subjetiva. Para ello, elegiréis dos objetos que tengáis en vuestra casa (o, al menos, en vuestra vida):
  • Del primero, haréis una descripción objetiva, siguiendo el guión de arriba en cuatro partes. Cada parte deberá ocupar un párrafo (es decir, entre parte y parte ha de haber un punto y aparte). Tenéis que intentar ser lo más claros, concretos y precisos posible.
  • El segundo ha de ser un objeto importante o querido para vosotros por el motivo que sea, y su descripción ya va a ser mucho más libre (lo cual no quiere decir, ojo, desordenada), porque, un poco como Holden Caulsdfiel, al mismo tiempo que lo describís, debéis transmitir las emociones, recuerdos y sentimientos asociados a ese objeto.

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