Nuevo Romancero Nuevo... el vuestro


Como siempre nos pilla el toro del tiempo (o sea, de su falta), me veo obligada a plantear como voluntaria una  actvidad que me hubiera gustado que fuera obligatoria, solo para que vosotros descubrierais que lo que en un principio os puede parecer dificilísimo, iba a resultaros mucho más´fácil de lo que creíais y, sobre todo, que ibais a obtener unos resultados sorprendentes.

Así que os animoi a todos a que consigáis puntitos extras (¡que seguramente os vendrán bien!) escribiendo un Romance al estilo de los del Romancero Viejo (aunque por supuesto, la lengua, los temas, la actitud pueden -y hasta deben- ser de lo más actual). Y creedme, escribir un romance es muy fácil, de hecho, es el poema más fácil de escribir en castellano, y por ello se convirtió en cauce casi natural de la poesía popular, que brota espontáneamente, sin demasiadas pretensiones literarias.


Vuestro romance deberá cumplir una serie de requisitos:
  • Por supuesto, deberá ser una serie de versos octosílabos con rima asonante los pares quedando sueltos los impares. Eso sí, podéis cambiar la rima cuantas veces queráis.
  • Podéis escribir un romance narrativo o uno lírico (en el que predomine la expresión de sentimientos), pero siempre debe haber al menos  un hilo narrativo, aunque sea muy leve (al estilo del Romance del prisinero, por ejemplo).
  • En el caso de hacer un romance narrativo, podéis hacerlo sobre una historia inventada, sobre una anécdota personal, o sobre una historia conocida (esto último da muy buenos resultados), en el tono que queráis (romántico, misterioso, humorístico, paródico, épico, etc.). Es decir, tenéis total libertad. Por supuesto, deberíeis contar esa historia con agilidad y sencillez. ¡Un romance no es el envase apropiado para florituras y rodeos).
  • En cuanto al estilo, procurad mantener algunas características típicas del Romancero Viejo que se han convertido casi en señas de identidad del género (incluso cuando lo cultivaron poetas cultos como Lope de Vega, Góngora o Federico García Lorca):
    • El uso de repeticiones, anáforas, paralelismos (recordad: destacan un elemento importante y dan ritmo)
    • Alternar narración y diálogo en estilo directo, con o sin verbum dicendi.
    • Utilizad apelaciones al auditorio (ved, sabed /sabéis, mirad, bien oiréis lo que dirá... u otras más actualizadas como fijaos, enteraos. ois, observad, notad, etc.)
    • Podéis utilizar el fragmentarismo para conseguir algún efecto (suspense, intriga, varias interpretaciones), tanto al comenzar a contar la historia cuando esta ya está empezada, como omitiendo cerrar el desenlace.
    • Podéis utilzar la alternancia de los tiempos verbales, pasando del pasado al presente cuando queráis acercar un determinado momento o situación al lector.
    • Podéis utilizar elementos que tengan valor simbólico (colores, lugares, situaciones, etc..)
Como siempre, los que tengáis blog, publicad vuestro romance en él. Los que no, enviádmelo por correo. El plazo terminará el 9 de Marzo.

Aqui os dejo un ejemplo de este tipo de romances actuales: el conocido "Romance de la Evaluacion" que circula por ahí, divertidísima sátira de nuestro sistema educativo (concretamente de la ESO, y su sistema de evaluación), obra de un tal "Fray Josepho" (un pseudónimo, por supuesto). Pero no os asustéis, que este imita la lengua medieval, y vosotros en vuestros romances no tnnéis que llegar a tanto....

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