jueves, 27 de octubre de 2011

"Tristán e Iseo": pasión, adulterio, aventuras, magia, tragedia... y pistas y pautas (para el examen, claro)


La historia de Tristán e Iseo recoge una leyenda celta que circuló por Europa durante toda la Edad Media, y como ocurre con este tipo de historias que van de boca en boca, en su recorrido a través del tiempo van sufriendo transformaciones y conociendo variaciones que se reflejan después en las distintas versiones escritas que tenemos, que son varias e incluso en distintos diomas, aunque todas se conservan de forma incompleta. Así del siglo XII tenemos fragmentos de las versiones del poeta anglonormando Thomas y del francés Beroul, ambas en verso; del siglo XIII una versión en prosa en forma de novelas de caballerías y ya en el siglo XIV tenemos fragmentos de versiones en distintas lenguas de la Península Ibérica: gallego, catalán, e incluso aragonés. Ya en el XVI, con el furor por las novelas de caballerías que parodiará Cervantes en su Quijote, aparece Tristán de Leonís, reeditado varias veces e incluso tuvo segunda parte..

Pero además, muchas de las anécdotas, pasajes y aventuras que se integran en la historia principal tienen origen en otras leyendas medievales, algunas que provienen de Oriente (por ejemplo, la de las orejas del rey Marcos). Y entre todo este magma de versiones e historias hay diferencias importantes, tanto en la visión de los sucesos, como en la imagen de los protagonistas que se nos da (más positiva o heroica en unas, menos en otras)


Muchos estudiosos encuadran esta leyenda dentro de la materia de Bretaña o "ciclo artúrico", es decir, de las historias vinculadas a la figura del rey Arturo (que, efectivametne, aparece en la versión que leéis, realizada por Alicia Yllera) e incluso alguna versión sitúa a Tristán como uno de los caballeros de la Tabla Redonda. Todas estas historias se localizan (como la de Tristán e Iseo) en la región de Bretaña (al Noroeste de Francia, donde se sitúa Cornualles) y en las islas Británicas (pensad en la importancia de Irlanda y las travesías por mar en la historia).

La historia recoge muchos de los ingredientes típicos de las leyendas medievales: los elementos mágicos o maravillosos, las luchas, las hazañas guerreras de valerosos caballeros, el amor incondiconal y poderosísimo, pero adúltero,  la envidia, la traición, la tragedia... Y de hecho, el motivo central, el de un amor prohibido y adúltero pero inevitable, que terminará inevitablemente en tragedia, aparece en muchas leyendas de la época (la de Lancelot -o Lanzarote-, caballero de la Tabla Redonda, y la renia Ginebra, esposa del rey Arturo; o la de nuestros amantes de Teruel), anteriores (la historia de Píramo y Tisbe, narrada por Ovidio, poeta de la Roma clásica) e incluso posteriores (los ya prototípicos Romeo y Julieta de William Shakespeare en el XVII).

Sin embargo, la historia de Tristán e Iseo (cuyo nombre se transforma en "Isolda" en muchas versiones... las variaciones de las leyendas orales se notan incluso en estos detalles) es distinta del resto: por una parte, porque la intervención de un filtro mágico quita algo de responsabilidad a los amantes sobre su pasión y todos los actos que esta les lleva a cometer, y por otra, porque es una de las más humanas y rica en matices de todas ellas. Yquizás por ello lleva siglos atrayendo y fascinando a la imaginación de lectores y oyentes de todos los lugares y épocas. Porque su estela llega incluso a nuestra época.

En el siglo XIX, el músico alemán vinculado al Romanticismo Richard Wagner (espero que recordéis por qué esta era una historia con todos los tintes necesarios para que encantara a los románticos) compuso una ópera famosísima que muchos consideran su obra maestra y que, por supuesto, se ha seguido llevando a escena hasta la actualidad. Aquí os dejo un fragmento:



Y por supuesto, la historia se ha llevado al cine. Así, tenemos una versión en animación de 2002:



La versión más reciente fue realizada por Kevin Reynolds en 2006 y tuvo bastante éxito (aunque nos ofrece una versión bastante suavizada y edulcorada de la leyeda medieval):





En cuanto al examen de mañana (que supongo que es por lo que habéis llegado hasta aquí), sólo recordaros algunas cosas:

  • Se trata de una prueba de lectura: todas las preguntas pueden responderse simplemente habiendo leído el libro de forma atenta, pero demostrar que se ha leído el libro es requisito imprescindible para aprobar el examen y LA EVALUACIÓN.
  • Las preguntas girarán en torno a los elementos característicos de cualquier narración:
    • sucesos del argumento (generales o concretos)
    • personajes (caracterización, papel en la historia, relación con los protagonistas...)
    • narrador: tipo de narrador y forma de contar la historia.
    • espacio (lugar mayor, es decir, país o región; y lugares menores o concretos)
    • tiempo (época, duración...)
  • Recordad que con vuestras respuestas debéis demostrarme que habéis leido el libro. Cuando más completas, concretas y con detalles sean, mejor: no es el momento de ponerse telegráficos ni esperar que yo adivine o dé por presupuesto nada. Eso sí: ceñiros a lo que yo os pregunto, y no responderme con cosas que no os pido.
  • Lo mínimo será demostrar que se ha leído la obra. A partir de ahí, se valorará vuestra capacidad para reflexionar sobre lo escrito, organizar las ideas, razonarlas y expresarlas.
  • Poe tanto, cuidad mucho la redacción, la expresión, la puntuación, la acentuación, la ortografía y la presentación (márgenes, tachar los errores con cuidado, letra legible...). Estamos en Lengua, y por tanto vamos a evaluar tanto el qué decís como el cómo lo decís.
  • Por supeusto, respetad las normas específicas de la lengua escrita y las características de un registro formal (ahora que ya sabéis lo que són :), y utilizad un lenguaje adecuado a las circunstancias: las de una prueba en la que debéis demostrar vuestra madurez como lectores y vuestra capacidad de expresar vuestras ideas correctamente.
  • Puntuaré el examen sobre 10 (máximo un punto en la nota de evalaución), pero en su conjunto, no pregunta por pregunta.
  • Deberéis responder las preguntas en orden y no dejar ninguna en blanco.
Para terminar, os dejo dos romances (poemas narrativos que circularon oralmente en Castilla durante los siglos XIV, XV y XVI) muy relacionados con la historia que habéis leído. El primero, cuenta un episodio de lo mismo (y curiosamente, a diferencia de otras versiones peninsulares, la protagonista mantiene el nombre de Iseo (y no Isolda):

Herido está don Tristán
de una mala lanzada,
diérasela el rey su tío
por celos que de él cataba,
diósela desde una torre,
que de cerca no osaba.
El hierro tiene en el cuerpo,
de fuera le tiembla el asta:
Tan malo está don Tristán,
que a Dios quiere dar el alma.
Preguntando por Iseo
muy trístemente lloraba.
—¿Qué es de ti la mi señora?
Mala sea tu tardanza
que si mis ojos te viesen
sanaría esta mi llaga.
Valo a ver la reina Iseo,
la su linda enamorada,
cubierta de un paño negro
sin del rey dársele nada.
Viéndole tan mal parado,
dice así la triste dama:
— Quien vos hirió, don Tristán,
heridas tenga de rabia,
y que no hallase maestro
que supiese de sanallas.
Júntanse boca con boca
juntos quieren dar el alma.
Llora el uno, llora el otro,
la tierra toda se baña.
Toda mujer que la bebe
luego se siente preñada.
Así hice yo, mezquina,
por la mi ventura mala.
Allí donde los entierran
nace una azucena blanca.

¿Serías capaz de señalar los elementos de la historia que recoge el romance?

El otro romance guarda una relación más indirecta (de hecho, se limita a un detalle)... A ver quién me dice cuál es...

(Podéis contestar mediante un comentario firmado a esta entrada. El primero que responda correctamente tendrá nota... )


Conde Niño, por amores
es niño y pasó a la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar;
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
-Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
si no es el Conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!
-Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce
yo le mandaré matar.
-Si le manda matar, madre
juntos nos han de enterrar.
Él murió a la media noche,
ella a los gallos cantar;
a ella como hija de reyes
la entierran en el altar,
a él como hijo de conde
unos pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar;
della naciera una garza,
dél un fuerte gavilán
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan a la par.

2 comentarios:

Esther dijo...

¿Podría ser que en ambas historias de las tumbas de los amantes surgen plantas (rosal en ellas, aunque en ellos cambia: Tristán una viña y del Conde Niño un espino) que entrelazan sus ramas y hojas? (Y que simbolizaría la unión de los amantes más allá de la muerte.
Y otras cosa, ¿no se parece mucho al romance del Conde Olinos? =)

Teresa L. dijo...

¡¡Premio!! Efectivamente, Esther. Excelente apreciación (tu premio es una notita extra, no es mucho, pero notita a notita).

Y sí, este romance y el romance del Conde Olinos no son más que dos versiones del mismo (y de hecho, es lógico que alguien que no ve escrito el poema, y solo oye "Conde Olinos", interprete "Conde niño", o luego se le olvide y cambie olinos por niño... ¡si nos pasa continuamente en la vida diaria!) Ya os digo (y ya veremos enseguida) que en la tradición oral esto es muy común.

Muchísimas gracias por estar tan atenta y contestar. ¡Buen fin de semana!!

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