Cela: la obra de todo un Premio Nobel


La obra de Camilo José Cela es muy amplia y en ella podemos reconocer, a grandes rasgos, las grandes etapas por las que atraviesa nuestra literatura de posguerra, en parte por su propia concepción de la narrativa, que para él debe ser un género completamente libre para la experimentación de nuevas formas de contar una historia, sin ninguna norma e intentado hacer en cada novela algo diferente. De ahí que cada obra suya emplee técnicas o temáticas diferentes o novedosas, y combine elementos de la tradición con otros tomados de las innovaciones de la novela europea y norteamericana, aunque él se convirtió en un escritor romepdor sobre todo por la mezcla de humor, ternura, desenfado expresivo, elementos escatológicos e incluso horror, que es su principal característica distintiva que da el sello personal a su obra. Además, el propio escritor explicaba ampliamente (bien en prólogos, bien en entrevistas) lo que escribía, cómo y por qué.

Así, a pesar de que comenzó a escribir poesía antes de la Guerra Civil, su irrupción en el panorama literario se produce en 1942 con una obra narrativa, cuando este género se debatía entre las novelas falangistas y las de corte existencialista. Pues Cela se situará dentro de esta última tendencia con una obra que da lugar a toda una corriente denominada "tremendismo" y que refleja los aspectos más crudos, descarnados y hasta brutales de la naturaleza humana: en su argumento abundan las escenas violentas, y los personajes son seres marginados, marcados con taras físicas o psíquicas o que viven situaciones extremas (mendigos, prostitutas, personajes violentos, etc.). Y todo ello reflejado con un lenguaje duro y descarnado, para ofrecer una visión del mundo extremadamente pesimista (lógica en el contexto de la primera posguerra española) que mezcla el existencialismo con el realismo extremo.

La novela más representativa de la tendencia es, como dijimos, obra de Cela: La familia de Pascual Duarte, que la historia de Pascual, un campesino extremeño que ha crecido entre la miseria y la brutalidad y que sólo conoce la violencia como medio para solucionar las situaciones que le plantea la vida. El argumento está lleno de sordidez, truculencia y violencia, se centra en la explicación del asesinato de la madre de Pascual por su propio hijo, suceso del que toda la vida del protagonista es explicación. Es clarísima la influencia de la picaresca, pero también del naturalismo del XIX.

Aunque combina varios narradores (y por tanto, varios puntos de vista sobre la historia) a través de la transcripción de cartas, testamentos y doscumendos judiciales, el pricipal narrador es el propio protagonista (como en la picaresca: al igual que el Lazarillo de Tormes, la novela comienza con la palabra "yo" seguida de un vocativo de respeto, en este caso, "señor"). El protagonista, de acuerdo con su condición, se expresa de forma acorde al habla rural española, recurre a alusiones a la naturaleza y al refranero cuando no es capaz de expresarse de otraforma.

Esta novela fue adaptada al cine en 1975 por Ricardo Franco

Su segunda novela, La colmena, es una de las iniciadoras del Realismo social que se generalizará en los años 50 en España. Se publicó en Buenos Aires en 1951, porque en España la censura no lo permitió a causa de sus escenas eróticas y sus alusiones al mundo homosexual y carcelario (aunque luego llegaría a publicarse durante el propio franquismo).

Su título es indicador de dos rasgos de la novela: su tema (no hay un argumento único: recoge la vida de múltiples personajes durante tres días del Madrid de la primera posguerra) y su estructura (dividida en seis capítulos y un epílogo, cada capítulo se divide en secuencias, breves fragmentos de texto separados por un espacio en blanco y centradas cada una en un personaje, que se van alternando como las celdas de una colmena).

Como es frecuente en las novelas del Realismo Social, el autor intenta adoptar un punto de vista objetivo para lograr verosimilitud, es decir, un reflejo fiel de la realidad de la época,y aunque a veces se limita a describir a los personajes desde fuera (característica principal del objetivismo), otras adopta una actitud omnisciente e incluso recurre a la ironía o el humor.

En la obra aparecen unos 300 personajes, pertenecientes la mayoría a la clase media-baja, que viven una situación de incertidumbre e inseguridad, con ilusiones y proyectos que son engañosos, atrapados por esa inmensa colmena que es Madrid y que les condena a una existencia en que cada día es repetición del anterior, sin posibilidad de un horizonte nuevo.

La colmena es considerada por algunos críticos la mejor novela española del siglo XX, y en ella se percibe el influjo de escritores españoles como Baroja o Valle-Inclán, y de los grandes nombres de la literatura europea y norteamericana (Marcel Proust, John Doss Passos, Aldous Huxley, William Faulkner...)

Fue adaptada al cine en 1982 por Mario Camus, y en la película colaboró el propio Cela como guionista y como actor en una escena que os dejo aquí:


En los años 60 Cela se suma al afán de renovación y experimentación que envuelve a la mayoría de los novelistas tras Tiempo de Silencio de Luis Martín Santos, y así, en 1969 aparece San Camilo 1936, novela ambientada justo antes del inicio de la Guerra Civil y que consiste en un larguísimo monólogo interior. El uso de técnicas renovadoras y experimentales marcará el resto de su carrera, y así, en sus principales novelas a partr de 1975 encontramos alteraciones del orden cronológico, saltos temporales, estructuras circulares, intervenciones del narrador comentando su tarea de contar la historia, ausencia de un argumento claro, multitud de personajes y voces narrativas, mezcla de elementos, géneros, estilos e incluso idiomas, fragmentación, collage, y otras muchas características de la novela experimental que alejan sus obras de la novela tradicional. En esta línea se sitúan Oficio de tinieblas (1973), Mazurca para dos muertos (1983), Cristo versus Arizona (1994) -novela escrita con una única oración y en la que el único punto que aparece es el final- o  Madera de boj (1999).

Pero paralelamente a esta amplísima trayectoria como novelista, Cela escribió libros de viajes (el más conocido, Viaje a la Alcarria de 1948) que reflejan su faceta de viajero incansable por tierras españolas, porque, según él mismo decía, no le interesaba ni lo exótico ni lo extranjero. Además, es autor de artículos y ensayos, obras de teatro, poesía (especialmente "romances de ciego", es decir, poemas narrativos generalmente de sucesos "escabrosos", al estilo de los que recitaban antiguamente ciegos por las calles) y una curiosa obra publicada en dos partes, el Diccionario secreto, en la que analiza de forma rigurosa, desde un punto de vista lingüístico, etimológico y literario, las palabras "malsonantes" del castellano (o sea, los tacos).

Como veis, toda una obra monumental galardonada con los principales premios españoles (el Nacional de Literatura, el Planeta, el Príncipe de Asturias de las Letras, el Cervantes y con el máximo premio literario a nivel mundial: el Nobel de Literatura en 1989. Casi nada.

Aquí podéis ver un documental sobre él,  emitido en RTVE con motivo, precisamente, de la concesión del Nobel .

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