"La Regenta", de Leopoldo Alas "Clarín"
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Estatua de La Regenta frente a la catedral de Oviedo. |
"La heroica ciudad dormía la siesta. El viento sur, caliente y perezoso empujaba las nubes blanquecinas que se rasgaban al correr hacia el norte. En las calles no había más ruido que el rumor estridente de los remolinos de polvo, trapos, pajas y papeles, que iban de arroyo en arroyo, de acera en acera, de esquina en esquina, revolando y persiguiéndose, como mariposas que se buscan y huyen y que el aire envuelve en sus pliegues invisibles..."
Este es el famosísimo principio de La Regenta, obra cumbre de Leopoldo Alas, Clarín y ,según la mayoría de los críticos y estudiosos de la Literatura, la segunda novela más importante de nuestras letras, después de el Quijote.

La novela se publicó en dos partes, la primera en 1884 y la segunda en 1885, no sin problemas, dado lo "escandaloso" de su argumento y su tratamiento, y solo un editor de Barcelona se atrevió a darle luz. La Iglesia la atacó explicitamente y en Oviedo el rechazo fue contundente.
Y es que la novela se sitúa en una ciudad llamada "Vetusta" (palabra que significa "viejo", "antiguo") pero bajo ese nombre es fácilmente reconocible la ciudad de Oviedo (de hecho, actualmente, junto a la catedral, se ha erigido una estatua de la Regenta, en homenaje a la novela que convirtió a Oviedo en protagonista). Pero Vetusta (o sea, Oviedo) aparece en la obra como una ciudad pequeña, de provincias, con un ambiente de cotilleo, maldeciciencia, vulgaridad, incultura e hipocresía que terminará por aplastar a los personajes, especialmente a la protagonista: la soñadora, sensible, romántica, inocente, joven y guapísima mujer del ex-Regente de la Audiencia. Ana Ozores, conocida popularmente como "La Regenta".
Se trata de una novela realista, que pretende un reflejo fiel, completo y detallado de la sociedad de la época, que busca la verosimilitud y utiliza las técnicas características del realismo (el reflejo fiel de personajes y ambientes cotidianos, las abundantes descripciones minuciosas, la observación, la documentación o los diálogos en estilo directo e indirecto). Pero además, esta novela ofrece rasgos naturalistas, concretamente, se nota la influencia de las ideas deterministas: los personajes (sobre todo el principal, la Regenta) aparecen completamente condicionados por su pasado y terminarán "aplastados" por ese ambiente asfixiante, que les condenará a la soledad, el abandono, la frustración, la infelicidad.
Ana Ozores es una joven muy sensible, romántica, soñadora, con una gran ansia de amor, en gran parte debido a la falta de afecto en su infancia: su madre murió al nacer ella; su padre se casó pronto otra vez y apenas puedo ocuparse de su hija, y a su muerte Ana pasó a vivir con unas tías que en cuanto pudieron la casaron con D. Víctor Quintanar, un hombre de edad avanzada, ex-Regente de la Audiencia, bonachón, aficionado a los dramas de honor calderonianos y a la caza, pero poco idóneo para darle a Ana el amor que necesitaba y deseaba.



" Abrió, entró y reconoció a la Regenta desmayada.Celedonio sintió un deseo miserable, una perversión de la perversión de su lascivia: y por gozar un placer extraño, o por probar si lo gozaba, inclinó el rostro asqueroso sobre el de la Regenta y le besó los labios.
Ana volvió a la vida rasgando las nieblas de un delirio que le causaba náuseas.
Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frío de un sapo."
Este es el tristísimo (y también famosísimo) final de la obra: el rechazo y la soledad total y definitiva de una mujer que cayó en la trampa de cometer el "pecado" al que toda esa sociedad la empujaba, y por el que ahora la critica y la condena.
La Regenta ofrece por tanto una visión muy crítica y muy dura de la sociedad española de la época a través de los temas que trata: la falsedad, la hipocresía, el problema del adulterio femenino, la incultura, la cerrazón, las mentes retrógradas, las falsas vocaciones, el afán de poder y riqueza de los cargos eclesiásticos, el vacío de unas vidas y unas mentes preocupadas solo por escudriñar y criticar a los demás....
En cuanto a su estructura, la obra aparece dividida en dos partes iguales en extensión, pero muy desiguales en cuanto al tiempo que narran y , por tanto, al ritmo de la narración:
- La primera parte comprende los primeros quince capítulos y nos cuenta lo que sucede en solamente tres días. Su ritmo, por tanto, es lento, porque en ella Clarín nos describe con detalle y minuciosidad, la ciudad, los personajes, su pasado y sus relaciones. Correspondería al planteamiento de la obra.
- La segunda parte comprende los siguientes quince capítulos en los que se nos narra lo que ocurre en casi tres años. Su ritmo es, por tanto, mucho más rápido (correspondería, pues al nudo ya l desenlace).
Además de las técnicas propias del realismo (que empleó con maestría, sobre todo la profundidad y complejidad en el análisis de personajes, asi como la riqueza y viveza de su forma de reflejar los ambientes) esta novela emplea algunas más complejas y novedosas. por ejemplo:
- El estilo indirecto libre: reflejar los pensamientos o palabras de un personaje en tercera persona, pero conservando los rasgos del habla propia del personaje: exclamaciones, diminutivos, coloquialismos. Suele utilizar el Pretérito Imperfecto de Indicativo.
- El flash-back (o salto atrás, o analepsis): interrumpir el orden de la narración en un momento dado para narrar o recordar algo que ocurrió en el pasado. Por ejemplo, la noche antes de su confesión general, la Regenta recuerda la mayor parte de su infancia.
- La ironía, utlilizada por el narador para criticar duramente a la sociedad que describe, su atraso, su incultura, su cerrazón y, sobre todo, su hipocresía (fijaos que la ironía aparece ya al principio, al calificar de "heroica" a la ciudad que a lo largo de la novela aparecerá como todo lo contrario al heroísmo y la nobleza).
En cuanto a la lengua y al estilo, Clarín utiliza una lengua mucho más cuidada, elaborada y "literaria" que la de otros escritores realistas como Galdós. Aunque sigue incluyendo coloquialismos y respeta la adecuación del lenguaje al personaje, son frecuentes las oraciones largas con paralelismos y anáforas, las enumeraciones, metáforas, comparaciones, personificaciones, etc.
Os dejo un par de resúmenes de su argumento:
Uno muy muy breve:
Uno muy muy breve:
Y otro más completo (pero muy divertido) a cargo de Javier Ruescas:
Más información sobre La Regenta:
- En este artículo, se relaciona la obra con los tres grandes momentos de la literatura del XIX (romanticismo, postromanticismo y realismo) a través de las actitudes de los personajes principales.
- Aquí tienes una Guía de lectura:
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